Iluminación fotográfica

26 de noviembre, 2018 - Cronología - Comentar -

Inspiración

 

   

  En esta entrada toca hablar de iluminación fotográfica, pero no de la iluminación en fotografía de la que ya habrá sitio más adelante para explicar, si no de la iluminación como experiencia. Ese momento en el que dices, y por qué no, por qué yo no voy a poder hacer esto que estoy viendo y pasarlo a formar parte de mi profesión y no solo de un hobby.

  Aclarar que cuando hacía los matte paintings en los cursos de Carles Marsal el tiempo se me iba volando, se me pasaba una tarde entera y ni me enteraba. Esto junto a otros factores hicieron que empezase a formarse una idea en mi cabeza, una peonza que giraba. 

  A estas alturas de la película me había comprado mi primer flash y empecé a seguir algunos consejos y tutoriales. Como mi equipo no daba para mucho la única foto decente que conseguí fue está de mi querida mujer. Claro que para el relleno de abajo usé un folio y el retoque es más bien malo pero era un primer concepto.

   Después de esto quedé que con mi maravillosa cuñada para que me dejase probar un poco más cosas que había ido aprendiendo. El resultado ya me empezó a satisfacer más, alguna cosa interesante y sobre todo veía mis fallos, limitaciones. Algo no iba bien, alguna foto salía bien y otra mal, no acababa de cuadrar motivos y casi conseguía las cosas por arte y ensayo. Hasta que conocí a Paco Alacid y Antonio Garci. 

   Bueno, decir que les conocí se antoja presuntuoso ya que les veía estilo presi, a través de una pantalla pero me dieron la oportunidad de aprender muchas cosas y sobre todo de ver trabajar a estos dos monstruos (debajo dejaré links por si a alguien le interesa). Debido a sus videos empezaron a entrarme ganas de probar más cosas y poner en práctica lo aprendido. Enseguida te das cuenta de que los que saben están ahí por algo, no solo es conocimiento, es mucha práctica. Cómo todo en la vida cuanto más te especializas en algo más respeto te entra por esa gente que no solo sabe, si no que enseña. 

   El punto de inflexión fue una vez que leí un comentario de una estupenda modelo llamada Delaia González (dejaré su insta al final), en él comentaba que iba a estar por la zona donde vivo unos días y que si alguien quería trabajar con ella que le dijese. Me hubiese vuelto loco trabajar con ella, la había visto en unos trabajos maravillosos de Gustavo Terzaghi. Recuerdo que ese día mi mujer y yo habíamos ido a Urdaibai y estábamos comiendo cuando se lo comenté. Le dije que me molaría pero que era imposible para mi nivel y que presentarme sin un proyecto serio, sin saber hacer fotos bien, sin un equipo decente (aquí es donde alguno dice la de que el equipo no hace al fotógrafo. Ya hablaré de esto más adelante). Mi mujer, siempre comprensiva y apoyándome en todo me animó a invertir en equipo y en aprender, pagar cursos, comprar libros, etc. Ese día, durante esa comida cambió mi vida en lo que a posibilidades de futuro se refería. Se abría un mundo extraño pero apasionante en el que hay la misma mierda que en todos sitios pero al menos era una mierda diferente una en la que con mi esfuerzo sería yo quien se podría beneficiar y no otros, o incluso un mundo en el que valorasen mi trabajo. 

   Aquí algún ejemplo de mi primer flash y práctica con él

foto arianne en las bardenas reales

 

ENLACES DE INTERÉS, tanto Paco como Antonio tienen unos increibles canales de youtube.

Antonio Garci 

Paco Alacid

Delaia

Deja un comentario

Post depresión y retoque

18 de noviembre, 2018 - Cronología - Comentar -

Catarsis

 

   Como ya dije en la anterior entrada del blog una vez que estas abajo toca subir si has cogido buena inercia. Ojo, no nos confiemos, si caes también te puedes estampar abajo y quedarte ahí hecho unos zorros.   

   ¿Con todo delante qué podíamos hacer? Sencillo, hacer mi propio álbum, con mi estilo de retoque y arreglando las fotos. Por suerte para mí había conocido a Carles Marsal, un increíble ilustrador, dibujante, matte painter, profesor y persona. En mi interés por el retoque llegué al matte painting, una técnica utilizada sobre todo en cine para colocar fondos. Buenos ejemplos son Star Wars o Juego de tronos. Me fascinó este concepto y viendo a grandes artistas como Andrée Wallin o Erik Johansson di con Carles Marsal y sus cursos tanto en DOMESTIKA como en su propia web que cuenta con plataforma de cursos. Los compré y aprendí muchísimo sobre trabajo de capas, pinceles, mascaras, sombras y luces.

    Aquí un par de ejemplos que no son muy brillantes pero son lo poco que hice.

   Gracias a este conocimiento, y volviendo a aquel presente de las fotos de la boda empecé a buscar formas de editar las fotos y descubrí que la mayoría de técnicas que usaban en los tutoriales de youtube las entendía a la perfección por la experiencia en el matte painting. Así comencé con la separación de frecuencias pasando al Dodge and burn y llegando a la fusión que hago hoy en día. Esto ocupará otros capítulos más adelante, lo importante del que nos tiene entre manos es que empecé a sentir curiosidad por editar mis propias fotos, no solo arreglar el despropósito de la boda si no sacar mis fotos y editarlas según los fotógrafos que empezaba a conocer y que serán protagonistas de la siguiente entrega donde hablaré de iluminación. Pero no de flashes o de luz natural, si no de la iluminación de encontrar referentes a los que seguir y de los que aprender donde destacaré a dos, Paco Alacid y Antonio Garci. Este camino me llevó a querer sacar nuevas y mejores fotos.

Enlaces de interés:

Andrée Wallin

Erik Johansson

Portfolio: Carles Marsal  web: Carles Marsal

Deja un comentario

Recepción de álbum y fotos de mi boda

11 de noviembre, 2018 - Cronología - 3 Comentarios -

CAOS, el evento cero, el gran boom...el colapso

 

   

  

Antes de nada decir que tardé muchísimo en ir a buscar el álbum y el disco duro con los videos y las fotografías de la boda y la postboda. 

   Para que se entienda, en el contrato firmado decía que nos entregaban todo el material audiovisual de la boda y que esto necesitaría de un disco duro para guardarlo. La cosa es que como ya habíamos visto el video y las fotos del álbum estábamos como saciados de esto y por qué no decirlo, después de todo el esfuerzo que lleva preparar una boda personalmente, con mensajes individuales para cada regalo, con un juego de cine para la asignación de mesas, los carteles hechos por nosotros o aprender a bailar un tango (gracias Vero por la paciencia) no teníamos mucha prisa por seguir con cosas de post boda. A esto hay que sumarle las dos veces que tuvimos que lavar el vestido y el traje y reservar fines de semana para el video y el famoso reportaje de fotos. 

    Sin tener ya más excusas para no ir fui a por el álbum y el disco duro. EL álbum era de un material perfecto tal y como nos habían prometido. La edición de las fotos era mala antes, ahora que se más creo que es pésima, pero no pasaba nada porque tenía el fantástico disco duro con las fotos de la boda para hacerme yo mi propio álbum. Aquí vino el primer mazazo.

   No había ninguna foto buena de la boda que no fuesen las que ya estaban en el álbum. De la ceremonia, del banquete o del posado con invitados no hay nada especial, hay las 30 fotos del álbum y ya. Pero esperad, no hay de la fiesta, no hay fotos de la gente de fiesta, hay video sí, pero no hay fotos.

    Un momento, espera. ¿Dónde está la típica foto de la novia con la madre?, ¿dónde está la foto vistiéndome con mi padre dándome consejo?, ¿no hay? Recuerdo que en el último momento nos dijeron que el fotógrafo se tenía que ir pronto para poder sacar la llegada de invitados...espera, ¿dónde están las fotos buenas de la recepción de invitados? Bueno, todo no es malo, hay unas fotos decentes de la llegada de la novia y las damas de honor.

 

Esta foto es la mejor que hay de las cuatro que se sacaron a mi mujer vistiéndose. Pensad un momento cuantos álbumes de boda o cuantas galerías digitales actuales habéis visto sin que exista el momento de vestirse, de ver a su hermana, de enseñar el vestido a su padre, etc.

                                      

Esta es la que hay en mi casa, sobran la palabras. Al menos tengo una con mi madre, aquí y en la recepción de invitados. No tengo con mi padre.

Esto es un ejemplo de retoque para el álbum de una de las damas de honor.

                          ANTES                                                                                                 DESPUÉS

¿Una foto trepidada? no es un problema si tenemos la barra "claridad" en lightroom, pero claro, esto para nuestras fotos de vacaciones en Alicante vale, para una boda...

Es hora de ver las fotos de la postboda a ver si hay algo mejor que lo que seleccionaron para el álbum, la sensación no fue buena durante ese día pero tiene que haber cosas chulas...vaya pues no. Sombrillas empastadas con vestidos, buzones y tranvías (como ya vimos), poses raras, flashazos...mal.

Como esta ya vimos una parecida en anteriores entregas pero no está de más recordar que la queja no viene de una foto esporádica si no de toda una sesión. Todo fotógrafo puede sacar fotos malas en una sesión, es imposible que nadie crea que todas salen bien. Existen ajuste, encuadres que al verlos no acaban de funcionar, poses o gestos que es mejor repetir o cambiar. En este caso había una especie de satisfacción con todo, una especie de pensamiento de "bah, ya saldrá algo bueno y si no le meto claridad y HDR a todo y queda guay."

Un poco de flash, para que subir un poco la ISO, mejor un poco de flash para iluminar.

¿Una zona poco iluminada? perfecto para sacar fotos, que el fondo es precioso con ese cartel de salida de emergencia. Y podéis pensar, ¿qué más da si se puede eliminar en postproducción sin problema? Efectivamente se puede eliminar sin pega pero qué necesidad hay de tener que recurrir a eso si el sitio y la iluminación son deficientes. Si la escena es increíble pues borramos una señal o una papelera, pero para esta calamidad de fotos sacar el cartel creo que es más por dejadez y falta de calidad que por pensar en el proceso de edición.

 

Y lo tengo claro por estas cosas, se cambia el encuadre, se consigue algo más de luz, se consigue un fondo iluminado mejor y con cierto interes pero ahí están esas preciosas sombrillas formando parte del vestido de mi mujer.

Ojo, la elección de la iluminación es un problema en toda la sesión, no solo en la plaza, aquí también.

 

PARASOL

Ponle título a esta foto en los comentarios por favor, yo soy incapaz.

  

 Y bueno, para no hacer más sangre y como creo ya se ha entendido dejo la típica del Guggen. ¿Parece que está bien, verdad? intentad enderezarla y veréis donde acaban nuestros pies.

 

Qué pasó después, pues que nos llevamos una desilusión importante y entre lo que habíamos tardado en coger todo y lo visto en el disco duro aún no he preparado ni las fotos para que las vea la gente que vino a la boda. Estoy con ello os lo prometo.

 Es hora de plantear qué conlleva esto, a dónde se dirige esta situación, digamos que si esto es el evento cero debe ser que habrá un "evento uno", por lo tanto, ¿qué viene después de tocar fondo? tienes dos opciones, colapsar y quedarte en el fondo con su fango y su suciedad o empezar a tirar para arriba poco a poco y con paso firme.

Espero que en la próxima entrega disfrutéis de la respuesta.

Hasta pronto.

Deja un comentario

Nace mi hija, llega el video

04 de noviembre, 2018 - Cronología - 2 Comentarios -

 

   

 Cómo, ¿aficionado a la fotografía y vas a ser padres? 

    Empiezas a mirar qué fotos vas a hacer, qué necesitas, cómo editarlo para que quede chulo... pero con todo el trajín y que el tiempo pasa más rápido de lo que parece acabé pensando que lo que más iba a necesitar, no en vano he hecho muchos videos, es que mi cámara tenía que poder grabar. Las fotos son un magnifico recuerdo, puede que el mejor, en un instante puedes recordar mucha cosas con una sola imagen. Pero claro, la voz, gestos, los primeros pasos...todo eso queda mucho mejor recordado en un vídeo.

     La mejor opción era quedarme en canon por los objetivos, seguía pensando que había hecho mucho gasto en objetivos y que lo mejor sería vender mi querida 400D y coger algo más moderno como la EOS 700D. Con video en HD y el 50mm salieron muchos videos. La mayoría cogiendo polvo en un disco duro hasta que un día tenga tiempo y haga un montaje o al menos los una un poco para poder tirar de recuerdo fácilmente.

    Durante el aprendizaje de grabar y montar video fui entendiendo más cosas sobre encuadre, profundidad de campo, exposición de la toma, balance de blancos y sobre enfoque o nitidez. Empecé editando con Pinnacle pero se me quedó enseguida limitado y pasé a Premiere ayudándome este software a pensar en capas, en flujo de trabajo y en procesos que pasaría luego a Photoshop.

     Aprovechando estos conocimientos hice algún video para otros y a día de hoy no he profundizado como videógrafo pero sigo de vez en cuando grabando alguna cosa como recuerdo.

     Esta es la cámara con la que empecé a intentar mejorar mis retratos y también con la que vi que tenía que seguir mejorando los cristales. Pero esto ocurrió mucho más adelante. Después de nacer mi hiija conseguí sacar tiempo para ir a buscar el álbum de la boda y el disco duro con los vídeos y las fotos de la ceremonia y la post-boda.

    Por si os lo preguntáis si, este es el evento cero, el gran momento que me hizo tener que aprender a editar para mejorar lo que estaba viendo, empezar a pensar en la fotografía de retrato como algo interesante, empezar a pensar en que quizá todo lo recorrido hasta ese momento podría desembocar en una profesión, o al menos me hizo pensar en que eso es lo que me hubiese gustado ser, Fotógrafo.

   

Deja un comentario